Por: Andreina M Rojas http://vida20051981.spaces.live.com
Pero... te gusta? T gusta el dolor, el sufrimiento, las lagrimas? No supe que responder y eso me sorprendió, pasaron muchas cosas por mi cabeza y no supe que decir... Lo mas lógico y sano era decir un NO, sin pensarlo mucho, pero me detuve a pensar y eso me ocupó todo lo que quedaba del día y parte de la noche, me hice muchas preguntas y me fije en detalles de mi misma que no había pensado nunca. A veces por algo que yo creía era capricho, me pongo a recordar momentos de mucha tristeza, luego me siento frente al espejo a mirarme llorar, siempre me gustaron mis ojos cuando estoy triste, no me había fijado lo difícil que es para mi sonreír y cuanto me gusta la soledad, las canciones tristes y las imágenes que reflejen dolor y placer de las que tengo muchas todos asociadas a lo mismo... dolor y placer.
Tal vez necesite tratamiento psicológico... si, eso también lo pensé, porque cuando creemos que algo esta fuera de lo “normal” nos se nos ocurre otra cosa que pensar que estamos un poco mas locos que los demás. Caí en cuenta de que mi dolor me gusta, y cuando traigo momentos tristes a mi mente no es por capricho sino por placer, por eso siempre he sido pesimista, por eso veo la humanidad con el mas fatalista de los sentidos. Estuve buscando información sobre el tema y todos halaban de masoquismo, yo no creo ser masoquista, nunca me he hecho daño físico ni he dejado que otros lo hagan para mi placer, lo mas doloroso que he hice fue perforarme la cara y la verdad ese dolor no me molesto tal vez me gustó , anhelo hacerme una tatuaje para ver si puedo soportarlo.
Pero no es el dolor físico que me atrae, ese dolor pasa y luego lo olvidas, pero el del alma ese que te marca, que te hace ser mas duro o más débil, ese que aunque pase mucho tiempo cuando lo recuerdas sientes la misma sensación en el pecho y esa ganas incontenibles de llorar, aun no me animo a hablar con el psicólogo, a ver si esta fascinación mía tiene un sentido lógico... por ahora seguiré disfrutando de mis lágrimas y de mis ojos tristes, es parte de la vida y así en vez de quejarme como lo hacen todos cada vez que tienen que llorar yo lo disfruto, seguiré coleccionando mis momentos tristes...mi dolor.